
Hoy llegué a mi casa y de pronto, como por conjuro maligno, descubrí que uno de mis mayores tesoros se había convertido en un montón de chatarra inútil.
En la mañana había salido a comprar un rollo de diapositivas pero en ninguna parte pude encontrar. La respuesta que me dieron en Kodak Muenke fue despiadada: “ya no se trabaja la diapo, sólo se trabaja digital y negativo- papel, pronto desaparecerá el negativo también" (…) Y qué quiere decir eso! Ya no se fabrica diapo? Ya no se vende? Ya no existe? Lo más terrorífico de todo es que si por esas suertes del destino me llegara a conseguir un rollito de diapo, por más que me esmere no podré encontrar donde revelarlo.

Desde mi más tierna infancia fui educado en fotografía por mi padre, quien llegó a construir un cuarto oscuro bajo la escalera de la casa en donde hacía sus ampliaciones. Por mis manos pasaron diversos equipos de los que recuerdo especialmente una cámara Voigtlander que hacía un sonido maravilloso al disparar, y también una Canon, la clásica AE-1. También fui iniciado en las artes del laboratorio blanco y negro, lugar en donde se consolidó mi amor por la fotografía. Con el tiempo descubrí que la diapositiva era el formato que más disfrutaba, aunque era más engorroso por todo el aparataje que implica la proyección de ellas.
Hace algunos años junté los ahorros suficientes para un equipo propio, una Nikon con lentes, trípode, flash, etc, además de la proyectora de diapo, telón, visor, uf! y cuanta cosa hay, nada muy ostentoso pero sí lo suficiente para asegurarse un equipo fiel. Algunos registros significativos quedaron en mis archivos y son los que estoy compartiendo en este espacio con ustedes. Entre ellos hay fotografías de viajes, personajes, objetos y situaciones memorables.

Ahora sólo me queda volver a ahorrar para comprarme una reflex digital con control manual de parámetros básicos como control de enfoque, tiempo de exposición y abertura de diafragma. El problema es que para igualar el equipo anterior debo invertir cerca de dos millones de pesos, considerando también un proyector digital…
La Pucha!
Después de pensarlo bien he llegado a la conclusión de que debo conservar todos mis "equipos viejos”, quizás algún día recobren su valor, ya no como tecnología fotográfica pero sí como reliquia histórica.
Giuseppe Tanino
Después de pensarlo bien he llegado a la conclusión de que debo conservar todos mis "equipos viejos”, quizás algún día recobren su valor, ya no como tecnología fotográfica pero sí como reliquia histórica.
Giuseppe Tanino